El juicio y los símbolos

 

 

Sur. Lesa Humanidad. Domingo 8 de noviembre de 2009

 

 

El 12 de noviembre inició el segundo juicio en la megacausa Campo de Mayo, por los delitos de lesa humanidad cometidos por la dictadura en la ex Zona de Defensa IV, en ocho partidos del conurbano norte. Interviene el Tribunal Federal 1 de San Martín, que ya lo hizo en el primer juicio en abril y agosto de este año respecto del caso Floreal Avellaneda.

En esta oportunidad, el tribunal, ahora integrado por Héctor Sagretti, Marta Milloc y Daniel Cisneros, agrupó cuatro causas, que comprenden casi 60 víctimas.

Siete represores y genocidas son los enjuiciados: Santiago Omar Riveros, ex jefe de la Zona; Reynaldo Bignone, ex jefe del Estado Mayor; Fernando Verplaetsen, ex jefe de Inteligencia; Eugenio Guañabens Perelló, ex jefe de la Escuela Lemos; Osvaldo García, ex director del Colegio Militar; Carlos Tepedino, ex director de Inteligencia, y Germán Montenegro, ex comisario de Bella Vista.

Destaco dos símbolos. Uno, terrible, el de Bignone, que muchos desorientados ven como una suerte de "dictador bueno que posibilitó el retorno de la democracia". Nada de eso es cierto. Primero, la democracia la posibilitó la lucha del pueblo. No olvidar el 30 de marzo de 1982. En segundo lugar, durante ´76 y ´77 Bignone ejerció mandos decisivos en la estructura del terrorismo de Estado y fue quien en 1982 dispuso la destrucción de toda la información sobre las víctimas. Por eso hoy nos cuesta tanto reconstruir la verdad. El otro símbolo, opuesto, y sin desmerecer a las demás víctimas, es el del compañero Juan Carlos Cacho Scarpati. Gracias a su lucha heroica, a su valor y a su testimonio, se pudo reconstruir en invalorable medida lo que sucedió en ese centro de horror que fue Campo de Mayo.

El inicio de esta nueva etapa en la lucha contra la impunidad se logró gracias al permanente e insistente aporte de las víctimas y de los abogados de las víctimas y de los organismos de Derechos Humanos. Con Mariana Maurer tenemos la responsabilidad y el orgullo de representar a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en esta megacausa, que comprende en total cerca de cuatrocientos casos y más de cinco mil víctimas.

No sé si alguna vez llegaremos a individualizarlas a todas, y a determinar la responsabilidad de todos los represores y genocidas que hicieron de esa guarnición militar uno de los centros clandestinos de terror más grandes y nefastos de la historia reciente de nuestra patria y de nuestra castigada Sudamérica. Pero sí estamos seguros de que la lucha, en pos de memoria, verdad y justicia, se mantendrá firme y dispuesta.

 

 

 

Por Ciro Annicchiarico

Querellante de la Secretaria de DD.HH.

 

 

Correo Electronico: 26-de-julio@speedy.com.ar