CREADORA DEL MOVIMIENTO DE

MADRES DE PLAZA DE MAYO

Madres de Plaza de Mayo es un movimiento que surgió a partir de la iniciativa de Azucena Villaflor, con el objetivo de buscar y encontrar a sus hijos que estaban siendo secuestrados por la dictadura militar de entonces.
Se reunieron por primera vez en la Plaza de Mayo la tarde del sábado 30 de abril de 1977, hace 31 años. De ser una reunión informal pasó a ser en encuentro semanal todos los jueves a las 15:30 horas que perdura hasta nuestros días.

A 31 AÑOS DEL PRIMER ENCUENTRO DE LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO

Fue a Azucena Villaflor que en 1976 se le ocurrió ir a hablar con Videla y, lógicamente la policía las hizo circular. Esa orden provocó que nunca dejaramos de caminar alrededor de la plaza, todos los jueves a las l5 horas. Lamentablemente Azucena no vio cómo creció ese primer grupo de 15 madres. Un día en que se encontraron las madres, Azucena propuso dirigirse a la Plaza de Mayo y pedir una audiencia al gobierno. Aquella primera marcha de las madres se realizó un 30 de abril de 1977.


Algunos Testimonios
“Azucena Villaflor, fue una de las primeras mujeres organizadoras de las Madres de Plaza de Mayo. Ella fue la que lanzó nuestra proclama inicial: Todas por todas y todos son nuestros hijos ¿Qué queriamos decir con ésto? Era una promesa implícita de las Madres: nuestra lucha no era individual, era colectiva. A lo largo de estos años, si no fuera por esta filosofía que planeo Azucena, hubiese sido muy difícil afrontar tantas adversidades. Sólo la fuerza que te da el conjunto permite seguir la búsqueda. Nosotras ya no somos madres de un solo hijo, somos madres de todos los desaparecidos”.


Eran las cuatro y media de la tarde de un sábado y además de los granaderos y ese grupo de Madres, no había gente en la Plaza de Mayo. Y la idea era sobre todo instalar públicamente la imagen de las madres que buscaban a sus hijos desaparecidos.
Estuvimos allí, algunas sentadas y otras paradas. Eramos poquitas (...) cada una a su turno se presentó, dijo cómo se llamaba y contó cuándo y de qué forma habían secuestrado a su hijo.
Bueno, yo me encontré con María Adela y sus hermanas en uno de esos senderos, cerca de Rivadavia, casi a la altura del centro de la Plaza ... ¿Ustedes también vienen por lo mismo?, les pregunté, y ahí nos quedamos conversando unos minutos, hasta que vemos venir a otras tres mujeres agarradas de los brazos, muy pegadas y serias. Se sumaron a nosotras y enseguida la que venía en el medio empezó a hablar y resultó ser Azucena.

Azucena y las otras Madres estaban contentas por lo realizado. Había sido la primera reunión en público, algo que las ponía en otro lugar que el eterno peregrinaje por las oficinas del gobierno, las Fuerzas Armadas y la Policía. Ahora ellas empezaban a reclamar de otra forma. Pero se dieron cuenta que había sido un error elegir un sábado. La reunión siguiente fue un viernes y asistió el doble de Madres, donde discutieron el borrador de un pedido de entrevista a las autoridades que había llevado María del Rosario.
Y así siguió hasta la actualidad como una cita de honor donde, sin que ellas lo supieran, se estaba jugando también la dignidad de un pueblo sometido a la peor de las dictaduras. Allí estuvieron con lluvia o con sol, pese a la represión y a las provocaciones humillantes.
De ser una reunión informal es hoy un encuentro semanal de todos los jueves que perdura hasta nuestros días. Este es uno de los movimientos más ejemplares del mundo. Lamentablemente esta valiente mujer protagonista del inicio del movimiento no pudo ver la fuerza que tiene hoy.
Azucena fue secuestrada un 10 de diciembre de 1977, en la esquina de su casa por un comando clandestino de la Armada, que días después terminó con su vida.

HALLARON LOS RESTOS DE LA MUY QUERIDA
COMPAÑERA AZUCENA VILLAFLOR


En noviembre de 2004 el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), solicitó a través de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital una confrontación dactiloscópica entre la pericia 90/77 pendiente de resolución, correspondiente a un cuerpo que fue hallado en las playas del Municipio Urbano de la Costa; Gral. Lavalle, Provincia de Buenos Aires, y las de una persona desaparecida en diciembre de 1977, siendo el resultado positivo.
Investigando en los libros del cementerio de General Lavalle se constató su inhumación y la de cinco personas más, cuyos cuerpos aparecieron en las playas entre los días 20 y 29 de diciembre de 1977. Contando con dicha identificación, se trabajó con la hipótesis de que estas seis personas podrían haber sido víctimas de un mismo traslado aéreo.
Se realizó el análisis de laboratorio y con dichos resultados, se trabajó con la hipótesis de que los restos hallados en la costa pudieran pertenecer a un grupo de familiares secuestrados entre los días 8 y 10 de diciembre de 1977. Se solicitó muestras de sangre a los familiares de los mismos. Dichas muestras y muestras óseas de los esqueletos fueron enviadas al Laboratorio de Inmunogenética y Diagnóstico Molecular (LIDMO), a cargo del Dr. Carlos Vullo, en Córdoba para su análisis.
De esta manera, hasta el momento, el análisis antropológico y genético (ADN) confirmó las siguientes identificaciones:
- Esther Ballestrino de Careaga, secuestrada el 8 de diciembre de 1977 en la Iglesia de la Santa Cruz e identificada por ADN el 16 de abril de 2005.

-María Eugenia Ponce de Bianco, secuestrada el 8 de diciembre de 1977 en la Iglesia de la Santa Cruz e identificada por ADN el 16 de abril de 2005.

-Azucena Villaflor de De Vincenti, secuestrada el 10 de diciembre de 1977 en Sarandí, e identificada por ADN el 13 de mayo de 2005.

Fuente NAC&POP

 

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