Bernardo
Alberte
Primer
asesinado por la dictadura del 76
“Nosotros
les prevenimos que algún día vendrá el hombre
sencillo de la Patria a interrogar a sus militares en actividad y
en retiro. No los interrogaran sobre sus largas siestas despues de
la merienda, tampoco sobre sus estériles combates con la nada,
ni sobre su ontológica manera de llegar a las monedas, no sobre
la mitología griega ni sobre sus justificaciones absurdas crecidas
a la sombra de la mentira.
Un día vendrán los hombres sencillos de esta tierra,
aquellos que fueron sus soldados, a preguntar que hicieron cuando
la Patria se apagaba lentamente, que hicieron cuando los pobres consumían
sus vidas en el hambre y la de sus hijos en la enfermedad y la miseria,
que hicieron cuando los gringos vinieron a imponernos esa nueva forma
de vida “occidental” que todo lo corrompe y compra el
dinero.
Quizás para ese momento, la vergüenza que provoque el
silencio como respuesta, no sea suficiente como castigo.”
Con palabras como estas, Bernardo Alberte rechazaba en 1969 acogerse
a un decreto del dictador Onganía que permitía la reincorporación
de Militares Peronistas dados de baja -como él- luego del derrocamiento
de Perón.
Después de la victoria popular del 11 de marzo de 1973, y al
asumir la Presidencia de la Republica, el Dr. Héctor J. Cámpora
en uno de sus primeros decretos reincorporó a Bernardo Alberte
al ejército con el grado de Teniente Coronel en retiro.
No era la primera vez, ni seria la ultima, que el destino de Alberte
se cruzaba con los triunfos y las derrotas populares.
Nacido en 1918, se graduó como Subteniente a los 21 años
con las mejores calificaciones de su promoción. Cuando a comienzos
de octubre de 1945 el entonces Coronel Perón fue destituido
y encarcelado, el joven oficial salió en su defensa. Arrestado
en Campo de Mayo, acusado de promover la insubordinación de
la Escuela de Infantería, fue con el levantamiento popular
del 17 de Octubre que Alberte recuperó su libertad y su empleo.
Ya con el grado de Mayor, en 1954, fue designado edecán del
Presidente. El 16 de junio de 1955 cuando la aviación naval
bombardeo el centro de Buenos Aires y ataco la Casa Rosada con el
propósito de asesinar a Perón, Alberte fue uno de los
militares que encabezó la defensa. En septiembre, al producirse
el nuevo y definitivo levantamiento, entablados los combates entre
tropas leales y rebeldes, iba a ser partidario de resistir hasta las
últimas consecuencias. Permaneció junto al Presidente
hasta que Perón decidió renunciar. Entonces los golpistas
lo encarcelan en represalia por haber cumplido con su deber militar
y constitucional.
Compartió en Ushuaia la prisión con otros destacados
dirigentes Peronistas y fue liberado a fines de 1956. Citado por el
Comando en Jefe del Ejército, no quiso presentarse ante sus
verdugos. Declarado en rebeldía se vio obligado a buscar refugio
en Brasil, donde permanecía exiliado cuando fue dado de baja
por los militares golpista.
En Marzo de 1957, desde Río de Janeiro escribe a Perón,
entonces radicado en Caracas, Venezuela, haciendo un balance de los
acontecimientos del 55: “Que los militares eran los que constituían
la masa del ejército que le permaneció leal hasta el
último día de su gobierno, pese a las defecciones y
traiciones conocidas de las que no se escaparon de cometerlas también
civiles; que ese Ejército que le era leal con la cooperación
del pueblo, con la que siempre se sintió estimulado, pudo haber
vencido a los rebeldes si se hubiera dispuesto a enfrentar la guerra
civil y sufrir los bombardeos y destrucciones que estaba dispuesta
a realizar la Marina. Guerra civil y destrucciones, o algo similar
que ahora, muy probablemente, tengamos que aceptar como única
solución para liberar a la Patria de los sátrapas que
la quieren gobernar”.
Tras el pacto con Perón que permitió a Frondizi alcanzar
la Presidencia, en 1958 fue sancionada una ley de amnistía
que le permitió a Alberte regresar al país. Como no
era hombre de deprimirse- al comienzo de su exilio brasileño
supo ganarse la vida como vendedor ambulante de ropa femenina- ya
en Buenos Aires instaló una tintorería a la que llamó
“Limpiería” y que con el tiempo se haría
popular a causa de las actividades de su dueño.
Perón,
a comienzos de 1967 nombra a Alberte -su antiguo edecán- Delegado
y Secretario General del Movimiento Peronista. Alberte puso fin a
la etapa de “desensillar hasta que aclare”, y desafiando
las persecuciones desatadas por la dictadura, en poco más de
un año puso en pie a un Movimiento que estaba postrado y dividido,
dando particular intervención a la juventud.
Bernardo Alberte, siguió compartiendo posiciones con John William
Cooke y Gustavo Rearte. A pocos meses de su renuncia al cargo otrogado
por el Gral Perón, editó el periódico Con Todo,
portavoz del peronismo revolucionario, y salió públicamente
en defensa de los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP)
arrestados en Taco Ralo, Tucumán, en septiembre de 1968.
Durante el congreso clandestino celebrado por el peronismo en Córdoba
en enero de 1969, Alberte pronunció un discurso que obtuvo
mucha repercusión. “Hay que dominar la estrategia mejor
que los generales que la emplean para oprimir y sojuzgar y que en
nuestras manos debe servir para liberarnos. En esta época de
transición entre el capitalismo y el socialismo, entre el miedo
y la libertad, entre lo que cae y lo que viene, hay que ser un hombre
de acción para ser digno de la conducción de las masas
populares”.
En 1973, las vísperas del retorno del Peronismo al gobierno,
Alberte observaba el futuro con prevención: “A esta altura
de la situación ya se ha puesto en evidencia (...) la trampa
de la Junta Militar cuyo objetivo es integrar al Peronismo al sistema
con la finalidad de crear un gobierno favorable al continuismo. (...)
Pero aunque no prevaleciera la maniobra oficial, si pasando por encima
de los ardides tramados (...) triunfara un gobierno no dispuesto a
mantener la línea continuista, la trampa le estará esperando
siempre”.
Coincidía su visión de los acontecimientos con la de
Gustavo Rearte. Y cuando la “primavera” de Cámpora
agonizaba, a comienzos de julio de 1973, tuvo que volver Alberte a
la Chacarita para despedir los restos de uno de los fundadores de
la Juventud Peronista -Gustavo-, derribado prematuramente por el cáncer,
como cinco años antes lo fuera Cooke. Quiso el destino que
don Bernardo confortara a los dos en sus últimos días,
como amigo y compañero.
No ocupó Alberte cargo alguno en los gobiernos peronistas que
se fueron sucediendo. Se mantuvo en un segundo plano hasta 1975. Entonces
se puso a la cabeza de la Corriente Peronista 26 de Julio, acompañado
entre otros por Susana Valle, y salió a denunciar frontalmente
al golpismo que se avecinaba. “Sabemos que desde las estructuras
del Movimiento y del gobierno, hubo y hay quienes desvirtuaron y desvirtúan
los contenidos del Peronismo -cuando no los traicionaron-; los hemos
señalado oportunamente -cuando el silencio gorila callaba las
acciones de López Rega- y los seguimos señalando”.
Pocos días antes del golpe, la represión ilegal desembozada
irrumpía en las oficinas céntricas donde funcionaba
la Corriente 26 de Julio con el evidente propósito de secuestrar
a Alberte. Pero esta vez los paramilitares fallaron en su intento.
En la víspera del 24 de marzo dirigió una memorable
carta a Videla, poniendo en evidencia la responsabilidad de las Fuerzas
Armadas en la represión ilegal, que acababa de cobrarse la
vida de un joven colaborador suyo, Máximo Altieri.
Horas después, en momentos de producirse el golpe militar,
efectivos uniformados del Ejército y la Policía Federal
irrumpieron en el domicilio de Alberte, derribando la puerta con sus
armas y profiriendo insultos y amenazas. Sin poder ejercer defensa
alguna, ante el despliegue desmesurado de efectivos y armas utilizadas,
don Bernardo fue arrojado al vacío desde una de las ventanas
de su departamento. Al caer a un patio de la vivienda del primer piso,
su morador, el Dr. Herrera, ex juez y otros testigos que presenciaron
el hecho, fueron amenazados con armas largas para que silenciaran
lo visto. En tanto el cuerpo de Bernardo Alberte yacía exámine,
su casa era violada y saqueada, intimidándose a sus familiares
con armas de fuego.
Sus familiares iniciaron antes la Justicia una querella al responsable
del Ejército, el general Videla, pero se encontraron con jueces
que se declaraban incompetentes pese a tener pruebas suficientes para
esclarecer el hecho. Así se dieron trágicas anécdotas
como la del Juez Rafael Sarmiento que, cuando el abogado patrocinante
de la familia le dijo que a Alberte lo habían tirado con vida
por la ventana, contestó “¿Y con eso...? A todos
los peronistas habría que tirarlos por la ventana”. O
la del Juez Juan Bautista Sejean, que le confesó al propio
hijo de Alberte que tenía miedo de investigar y por eso se
declaraba incompetente.
Militantes
de La Agrupación Peronista 26 de Julio participaron de
la imposición del nombre de Mayor Alberte al cantero central
de la Av.Francisco Rabanal |
|
El
mismo se encuentra ubicado sobre las calles La Fuente
y Castañon en Villa Soldati siendo sancionado
bajo la Ley 1114 de la ciudad de Buenos Aires.
El
acto fue convocado por el hijo de Mayor Alberte y concurrieron
familiares, amigos y compañeros.También
se encontraba presente el Gral. Bendini Jefe del Ejército.
Los
oradores de este acto fueron:
*Gral. Jaime Cesio, ex secretario general del Ejercito
Argentino degradado en el año 1982 por haber concurrido
a una manifestación en plaza de Mayo.
* Cnel.Horacio Ballester, miembro fundador del CEMIDA-Centro
de militares por la democracia.Eduardo Ernesto Gurucharri,
Ex dirigente del movimiento revolucionario 17 de Octubre.
*Eladio “Tato” Martínez ex miembro
de la lista marrón de FOETRA.
*Bernardo Alberte Hijo de Mayor Alberte.
*El diputado Miguel Talento Vicepresidente II de la Legislatura
de la Ciudad de Buenos Aires.
Luego de que los oradores mencionaran emotivas palabras
se descubrió la placa que fuera puesta en la plaza
que lleva a partir de hoy el nombre de “Mayor Alberte”.
Con
este acto se rindió un justo homenaje al Mayor
Alberte quien fuera un militar y Militante Peronista que
combatió a las dictaduras, fue asesinado por fuerzas
del Ejercito en la madrugada del 24 de Marzo de 1976,
convirtiéndose en la primer victima del Proceso
y uno de los principales impulsores de la tendencia revolucionaria
Peronista. |



|
---------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ceremonia
de imposición del nombre Mayor Bernardo Alberte a una Plaza
de Villa Soldati |
El
Diputado Miguel Talento, Vicepresidente II de la Legislatura de
la Ciudad de Buenos Aires, y el Sr. Bernardo Alberte (h) tienen
el agrado de invitar a Usted a la ceremonia de imposición
del nombre Mayor Bernardo Alberte a la Plaza
ubicada en la Avenida Fransisco Rabanal entre las calles Lafuente
y Castañon, en cumplimiento con la Ley 1114 de
la Ciudad de Buenos Aires.
Martes
12 de diciembre de 2006 a las 10,30hs
|
| 
Bernardo
Alberte, militar y político
peronista que combatió
a las dictaduras, fue asesinado por fuerzas del Ejército
en la madrugada del 24 de marzo de 1976, convirtiéndose
en la primera victima del ´´proceso´´. |
|
Expulsado
por rebeldía en 1956, Alberte fue delegado
de Perón en 1967/68. Desde su cargo encabezó la
oposición a la dictadura de Onganía, se opuso al
colaboracionismo y propició la creación de la CGT
de los Argentinos, Después fue uno de los principales
impulsores de la Tendencia Revolucionaria del Peronismo.
___________________________________
En
dicho acto, Bernardo Alberte (h) entregará formalmente
al Gral. Bendini copia de una carta que su padre, horas antes
de ser asesinado, dirigiera a Jorge Rafeal Videla denunciando
la escalada represiva, advirtiendo la tragedia que se cernía
sobre el país y la vergüenza que se abatiría
sobre las Fuerzas Armadas.
___________________________________
Hablan:
Gral. Jaime Cesio, Cnel Horacio Ballester, Eduardo Ernesto Gurucharri,
Eladio ´´ Tate´´ Martinez, Bernardo Alberte
(h) y el Diputado Miguel Talento.
Invitados
especiales: Dra. Nilda Garré, Ministra de Defensa
y Gral. Roberto Bendini, Jefe del Ejercito.
Ubicación:
La plazoleta o cantero central está ubicada en
Villa Soldati, Avenida Rabanal es la denominación que recibe
la conocida Avenida Roca en una parte de su transcurso. La Avenida
Rabanal tiene dos calzadas divididas por un boulevard, al que
se denomina cantero central.
Cómo
llegar: Al lugar se llega en linea recta desde Av Roca
y Av Sáenz (Pompeya), desde Av Roca y Av Gral. Paz (Autodromo)
y desde Av San Pedrito y Av Rivadavia (Flores). La altura es San
Pedrito o Lafuente al 3200.
Lineas
de Colectivo: 76, 91 ( ramales A, B y C) 115 ramal A.
Subte:
Linea E estación Plaza de los Virreyes + colectivo 76.
|
VOLVER
|