Carta de Perón ante la muerte del Che
Madrid, 24 de octubre de 1967
Compañeros:
con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable
pérdida para la causa de los pueblos que luchan por
su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal, nos
sentimos hermanados con todos aquellos que en cualquier lugar
del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia,
la miseria y la explotación.
Nos
sentimos hermanados con todos los que con valentía
y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo,
que con la complicidad de las oligarquías apátridas
apuntaladas por militares títeres del pentágono
mantienen a los pueblos oprimidos.
Hoy
ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura
jóven más extraordinaria que ha dado la revolución
en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto Che
Guevara. Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los
nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta,
desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento.
La profunda convicción en la justicia de la causa que
abrazo, le dió la fuerza, el valor, el coraje que hoy
lo eleva a la categoría de héroe y mártir.
He
leído algunos cables que pretenden presentarlo como
enemigo del Peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo
fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista,
¿que edad tenía entonces? Yo mismo, siendo un
joven oficial, participé del golpe que derrocó
al gobierno popular de Hipólito Irigoyen. Yo también
en ese momento fui utilizado por la oligarquía.
Lo
importante es darse cuenta de esos errores y enmendarlos.
¡Vaya si el Che los enmendó! En 1954, cuando
en Guatemala lucha en defensa del gobierno de Jacobo Arbenz
ante la prepotente intervención armada de los yanquis,
yo personalmente di instrucciones a al chancillería
para que le solucionaran la difícil situación
que se le planteaba a ese valiente joven argentino; y fue
así como salió hacia México.
Su
vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que se
deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de
toda América Latina.
No
faltaran quienes pretendan empalidecer su figura. El imperialismo
temeroso del enorme prestigio que ya había ganado en
las masas populares; otros, los que no viven las realidades
de nuestros pueblos sojuzgados. Ya me han llegado noticias
de que el Partido Comunista Argentino, solapadamente, está
en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender
ya que siempre se ha caracterizado por marchar a contramano
del proceso histórico nacional. Siempre ha estado en
contra de los movimientos nacionales y populares. De eso podemos
dar fe los peronistas.
La
hora de los pueblos ha llegado y las revoluciones nacionales
en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual
equilibrio será roto porque es infantil pensar que
se pueden superar sin revolución las resistencias de
las oligarquía y de lo monopolios inversionistas del
imperialismo.
Las
revoluciones socialistas se tiene que realizar; que cada uno
haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso
y para eso, deben conectarse entre si todos los movimientos
nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre
si los usufructuarios del privilegio.
La
mayoría de los gobiernos de América latina no
van a resolverlos problemas nacionales sencillamente porque
no responden a los intereses nacionales. Ante esto, no creo
que las expresiones revolucionarias verbales basten. Es necesario
entrar a la acción revolucionaria, con base organizativa,
con un programa estratégico y tácticas que hagan
viable la concreción de la revolución. Y esta
tarea, la deben llevar adelante quienes se sientan capaces.
La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será
de los pueblos. Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente
superior a la nuestra; pero nosotros contamos con la extraordinaria
fuerza moral que nos da la convicción en la justicia
de la causa que abrazamos y la razón histórica
que nos asiste.
El
Peronismo, consecuente con su tradición y con su lucha,
como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde
su homenaje emocionado al idealista, al revolucionario, al
Comandante Ernesto Che Guevara, guerrillero argentino muerto
en acción empuñando las armas en pos del triunfo
de las revoluciones nacionales en Latinoamérica.
Juan
Domingo Perón