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"Política redistributiva del ingreso y retenciones"
El Partido Justicialista, ante el antidemocrático
ataque que con ánimo destituyente y falta de respeto
a la voluntad popular se ha hecho a la Presidenta y a los Gobernadores,
se ve en la obligación de fijar claramente su posición
política.
No es que sorprenda que tales actores, en nombre de la defensa
del campo, incurran en esa práctica, que no hace más
que retrotraernos a jornadas de 1930, 1955 y 1976, cuando aquel
ánimo destituyente fructificó en golpes de estado,
siempre argumentado en contra de acciones de los gobiernos elegidos
por el pueblo, para culminar apoyando planes como el de Martínez
de Hoz.
Lo que sí sorprende es la virulencia de un lock-out salvaje
e interminable con el que pretenden erigirse en dueños
del derecho a transitar, se ufanan de desabastecer y no les
importa encarecer los alimentos que las familias argentinas
necesitan en su mesa.
Sorprende que en esas condiciones pretendan que pueda haber
un diálogo bajo presión; sorprende que invoquen
voluntad de diálogo cuando sólo conciben ganar
o ganar, sorprende que hablen de dialogar cuando simplemente
desacreditan o conciben a las autoridades electas como un obstáculo.
En defensa de la voluntad popular respaldamos la labor de la
Presidenta de la Nación, doctora Cristina Fernández
de Kirchner y la de los Gobernadores, en especial cuando dan
pasos sustanciales para una mejor distribución de la
riqueza, que no puede hacerse sin que los que más tienen
pongan más.
En consecuencia, exigimos pleno respeto a la voluntad popular
y no consentiremos callados ningún artero ataque al gobierno
nacional y popular que conducen.
Sostenemos la vigencia del modelo de país que estamos
construyendo.
Destacamos el esfuerzo realizado para ayudar al desarrollo del
sector agropecuario con múltiples medidas.
Como resultado de esas políticas, la superficie sembrada
aumentó de 26,1 a casi 32 millones de hectáreas.
En su intento por constituirse en un partido agrario de oposición
política, los pretendidos dirigentes rurales insisten
en su rechazo al modelo, a la política económica
y a las políticas agropecuarias insistiendo en que quieren
ir mucho más allá de las retenciones, agraviando
y descalificando, buscando imponer y no dialogar.
No se nos escapa que es una disputa de intereses en donde se
debe ceder renta. Un dos por ciento de los productores, que
concentran el 50 por ciento de la producción, no quieren
aportar al país los casi 750 millones de dólares
correspondientes.
Por supuesto no confundimos la actitud de quienes denunciamos,
con aquellos pequeños y medianos productores, mujeres
y hombres de campo esforzados, que conforman todos y cada uno
de nuestros pequeños pueblos, a quienes seguimos convocado
a esta lucha por construir un nuevo país en un diálogo
que construya nuevos consensos.
Frente a los agoreros y golpistas que pretenden en definitiva
detener los cambios y repetir la historia de largos desencuentros
de la Patria, como en el 30, el 55 y el 76 y otros golpes de
Estado, desde el Partido Justicialista, con apertura y pluralidad
asumimos el compromiso de seguir construyendo una nueva Argentina,
porque queremos luchar por lo que nos falta, poniendo todo lo
que nos sobra: coraje, energía y entusiasmo por un país
para todos los argentinos. La Patria somos todos.
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