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El
primer triunfo electoral del peronismo cumple 62
años. Aquel 24 de febrero de
1946 la mayoría absoluta del pueblo
argentino no optó por el candidato a presidente
de un partido político determinado, sino por
un hombre que auténticamente lo representaba.
Este hombre era argentino, hablaba y sobre todo obraba,
actuaba y se jugaba entero como un integrante más
de ese pueblo para cambiar la realidad de aquellos años,
totalmente injusta para los trabajadores del campo y
la ciudad.
En efecto, JUAN DOMINGO PERON fue votado
por el 55,85% de los electores, pese
a que prácticamente todas las radios, los diarios
("Clarín", "La Nación",
"Crítica", etc.) y prácticamente
la totalidad de los universitarios y maestros de escuelas
apoyaban con todas las letras a quienes se oponían
al entonces Coronel Perón, integrando lo que
dieron en llamar "Unión Democrática".
Esta "Unión" electoral estaba compuesta
por radicales, socialistas, comunistas, patrones de
estancias y dueños de grandes comercios y fábricas,
bajo la conducción de un extranjero, el embajador
norteamericano ante la Argentina, "señor"
Spruille Braden.
El 1945 fue sin duda un año "bisagra"
para el mundo y particularmente para la Argentina.
En 1945 concluyó la "Segunda Guerra
Mundial" con la derrota de la Alemania
Nazi y la Italia Fascista. Los días 7 y 10 de
agosto, aunque ya Japón estaba militarmente vencida,
Estados Unidos de Norteamérica arrojó
bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima
y Nagasaki (ciudades éstas sin defensas antiaéreas
ni tropas militares japonesas establecidas allí)
en nombre de la Libertad y la Democracia.
Los estadounidenses habían entrado en la guerra
contra Hitler en la última parte de ésta,
pero con el auxilio "diplomático" de
Inglaterra se hizo reconocer como uno de los grandes
vencedores de la misma. Hollywood, el gran emporio cinematográfico
norteamericano produjo centenares de películas
"de guerra" haciendo aparecer a los norteamericanos
como los más valientes soldados que le ganaron
al nazismo.
Por eso en ese año 1945 los
yonis estaban agrandados como galleta en el agua.
Consideraron entonces que era el momento de continuar
expandiéndose, agrandando su territorio a costilla
de otros países (como hicieron con México
durante el Siglo 19 y comienzos del 20) o instalando
gobiernos títere, constituídos por políticos
latinoamericanos traidores a sus patrias y absolutamente
fieles al poder del dólar estadounidense. A los
argentinos nos mandaron a Spruille Braden para que nos
enseñara a organizarnos "civilizadamente",
o democráticamente como se sigue diciendo hoy
en día.
Entonces los muy "izquierdistas" dirigentes
socialistas (como Américo Ghioldi, Alfredo Palacios,
Nicolás Repetto, etc.) y comunistas (como Rodolfo
Ghioldi, Rubens Iscaro y otros) se sentaron a una mesa
de diálogo con personajes como el doctor Bernardo
Houssay, la escritora Victoria Ocampo y explotadores
de obreros y campesinos de la talla de los dirigentes
de la Sociedad Rural (de la pampa húmeda) y los
salteños Michel Torino y Patrón Costas.
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Spruille Braden y Juan Peron v
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Titular del Diario Crítica BBB
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Evita
inolvidable vvvvv |
| El
motivo era evitar que "el monstruo nazifascista
Juan Domingo Perón" llegara a la presidencia.
Dócilmente los izquierdistas, centristas y derechistas
se sometieron a las directivas (y los dólares)
de Braden y lo acompañaron en una vergonzosa
gira proselitista para que todo el país lo conociera
y votara la fórmula Tamborini-Mosca el 24 de
febrero.
El calificativo vergonzosa cabe porque es inconcebible
que un embajador extranjero (y encima norteamericano)
se inmiscuyera descaradamente en los asuntos de la Argentina
como si fuera una colonia yanqui y encima lo apoyaran
dirigentes políticos locales que se reivindicaban
como "populares" (radicales, socialistas,
comunistas, etc.) y que, además, el gobierno
de ese momento encabezado por el General Farell no le
llamará la atención por su actitud. |

Juan Peron
votandovvvvv
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| Todo
esto ocurría en 1945, mientras los norteamericanos
masacraban a miles de civiles japoneses con dos bombas
atómicas.
El Coronel Perón, que se había hecho popular
por su defensa de los trabajadores argentinos desde
su puesto en la Secretaría de Trabajo y Previsión,
era cada vez más señalado por la oligarquía
y el imperialismo norteamericano como un fascista peligroso.
Por eso en octubre de ese mismo año un sector
del ejército (con la cabeza visible del General
Avalos) logró que se le quitarán los cargos
que ejercía y se lo metiera preso en la Isla
Martín García.
Entre el 16 y el 17 de octubre se produjeron movilizaciones
masivas de obreros y campesinos argentinos que lograron
su liberación y la cosa se puso cada vez más
dura pero también más clara: la pelea
por un futuro digno o indigno se planteó entre
"los de galera y bastón más los llamados
izquierdistas" y "nuestro hombre, el Coronel
del pueblo".
Eran dos modelos de país absolutamente distintos
los que se iban a enfrentar el 24 de febrero de 1946
en las urnas. Uno estaba encabezado por el gringo Braden
y el otro por el criollo Perón. |

La consigna triunfadora vvv |
Los trabajadores fueron a votar ese día haciéndole
caso al Coronel, quien les había advertido: "El
voto es un derecho inalienable del ciudadano y ha de
defenderse con la vida, si es preciso. Se descuenta
que algunos patrones urbanos y campesinos pondrán
toda clase de obstáculos a sus trabajadores para
evitar que voten. No concurra a ninguna fiesta a que
inviten los patrones el día 23. Es necesario
que se quede en casa, y el 24, bien temprano, tome las
medidas para llegar a la mesa en que ha de votar. Recurra
a la tropa del Ejército más próxima
si alguien quiere presionarlo en ese sentido. Denuncie
al expendedor de nafta que no le provea combustible.
Evite todo incidente para impedir que lo detengan. No
beba alcohol de ninguna especie el día 24. Si
el patrón de la estancia, como lo han prometido
algunos, le cierra las tranqueras con candado, rompa
el candado o la tranquera o corte el alambrado y pase
para cumplir con la Patria. Si el patrón lo lleva
a votar, acepte y luego haga su voluntad en el cuarto
oscuro. Si no hay automóviles ni camiones concurra
a votar a pie, a caballo o en cualquier otra forma,
pero no ceda ante nada".
El poeta entrerriano Claudio Martínez Payva dió
a conocer el 27 de febrero de 1946 tres poemas referidos
a la elección de ese año. Uno de ellos
lleva por título "El milagro": ¡Pueblo!
¡El Pueblo! ¡Nuestro Pueblo!
¡Por fin sale a la calle a ejercer libremente
la augusta función de su derecho sin temor a
que el brazo del delito lo burle, lo ultraje y lo avasalle!
¡Libre su aliento cívico en la curva visible
del ancho y noble pecho!
¡Es Pueblo, todo Pueblo, la inmensa ola humana!
Es la arteria vibrante donde late sonoro el pulso renacido
en la gloria del día.
¡Manantial de cien años, caudal de sangre
joven, jubilosa y pujante que eleva nuestras frentes,
dándonos otras voces y otra fisonomía!
La cosa estaba clara. Había que optar: Braden
o Perón. ¡Y ganó Perón, carajo!
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